Katalina Pozzoli

Diseño, escribo y juego para entender el mundo que estamos construyendo.

Bienvenida a mi jardín digital! 🌱

Aunque pasen cosas grandes en el mundo, lo pequeño no se detiene.

Últimamente ando con una vorágine de ansiedad. Una amiga me dijo que existe algo llamado la astenia primaveral, que básicamente es ansiedad y estrés con outfit estacional.

La cuestión es que ando con un aire desesperanzador; digamos que el libro que estuve leyendo (Mejor hundirse con belleza que flotar sin gracia) tampoco ayudó demasiado. Siento que todo se mueve demasiado rápido y que la dirección que va tomando el mundo realmente no tiene sentido, y no tiene pinta de que vaya para bien la cosa.

Trabajo en tecnología y eso incluye que el boom de la IA nos ha tragado por completo. He ido a varias charlas ya y, en general, siento que hay una relación pendular con el tema: la gente con FOMO y la gente que cree que será nuestra salvación. ¿Y yo dónde estoy? Mirando desde dentro, disociada de esta postura, con mi propio péndulo interno, entendiendo que algo tengo que aprender y rezando para que quienes creen que será nuestra salvación tengan razón, pero sin mucha fe realmente.

Aun así, estoy tratando de entender y conectar con hacia dónde y por qué de mi camino, reconectando con mis búsquedas, intentando mantener un ritmo lento y contemplativo en un mundo donde la sensación de que una ola nos embiste es lo cotidiano.

Así que, en ese intento, he vuelto a pintar; de a poco estoy retomando el verme con amigues que me aporten algo de luz, con quienes charlar del sinsentido y de lo profundo. La escritura es algo que va y viene, pero hace poquito mandé mi primera carta a mi hermana, con pequeños pasos para recordar que, aunque pasen cosas grandes en el mundo, lo pequeño no se detiene.

La frase la escuché en el nuevo standup de  Trevor Noah y me resonó mucho. El show estuvo bien, pero definitivamente no es el mejor que ha hecho.